November 26, 2017

Las calles de la Ciudad de México se han convertido durante pasada década en verdaderas agencias de caos donde se producen embotellamientos de carácter mayor todos los días y donde el desarrollo diario de la ciudad se entorpece de manera caótica lo que esta causando grandes problemas a la ciudadanía, problemas que a largo plazo podrían simplemente ser fatales en un sentido mayor. Este es un problema que se ha llevado acabo de manera paulatina, lenta pero segura, durante los últimos diez años pero más aun en los últimos cinco donde he notado –como muchos otros capitalinos- un cambio brutal y radical en nuestras vías.

El problema de la constipación de nuestras calles comienza en esta ciudad con un incremento brutal de población en los últimos años que sobrepasa los limites naturaleza de la masa urbana cuya planeación simplemente no esta diseñada de ningún modo para sostener a 24 millones de personas en crecimiento. Esto es debido a que la CDMX fue planeada en un inicio – en la época moderna – para albergar a un máximo de 15 millones de personas quienes vivirían ya en un estado de caos, sin embargo las autoridades roedoras mexicanas se han encargado de hacer de esta gran ciudad una lata de sardinas.

En la CDMX hay un aproximado de mas de 20 millones de vehículos circulando en las calles de manera diaria. El problema es que muchas de las calles y avenidas a través de las cuales se desplazan son vías muy angostas donde la posibilidad de la apertura de un tercero o cuarto carril  es simplemente impensable debido a que la formulación de los mismos vendrían a costa de la perdida o demolición de mucha infraestructura urbana lo que representaría millones de dólares de inversión y de indemnización.

Siendo esta la situación, el gobierno federal de México debió de haber tomado catas en el asunto desde hace años, sin embargo esto es algo imposible en un gobierno que vive de su gente y de la explotación máxima de la misma y que no conoce la vía derecha de operar para el bienestar común. Por esta razón,  el gobierno con sus acciones ineptas al rededor del país, ha impulsado una tremenda ola migración a la capital de nuestro país ya que la industria principal esta centralizada en la CDMX.

Es fácil preguntarse el porque diablos el infame gobierno mexicano a centralizado la industria de tal manera y la respuesta se encuentra en  desbalanceada y pobre distribución de los impuestos del pueblo que terminan en los bolsillos de los gobernantes lo que significa que muchos destinos donde los fondos debieron de haber sido depositados alrededor de la republica para el impulso y el desarrollo de la industria  en nuestros diferentes estados nunca llegaron ahí. Vergonzosamente también, una gran parte de la CDMX es un verdadero desastre donde hasta los señalamientos viales están mal en muchos lugares. Predigo desde este momento que en una década, si no es que se toma acción drástica, nuestra ciudad será simplemente inevitable.

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