He dado algunas conferencias en distintos lugares de México y el mundo, sobretodo en Latinoamérica, siendo la última una que ofrecí para trabajadores de Grupo Diagnóstico Aries, donde me hicieron una pregunta que constantemente me hacen. ¿Cómo supe que mi pasión era la medicina? Al igual que las personas que laboran en GDA, mucha gente no sabe qué es lo que le apasiona en la vida o comienzan a dudar si a lo que se dedican actualmente es su verdadera pasión. Reconocer tu pasión puede ser algo extremadamente complicado si empiezas desde cero que si ya tienes algunas opciones en mente.

Antes de elegir la profesión de médico, dudaba entre elegir ésta o ser químico farmacéutico biólogo, que aunque ambas están ligadas a la salud, son completamente diferentes. Una está enfocada al cuidado de las personas y su atención médica, mientras la otra está dirigida al estudio de los medicamentos y su creación. Yo quería ayudar a las personas y ambas me lo permitían, en una podía tener acceso directo a la gente y en la otra me enfocaría más en la investigación para curar males que afectan al mundo. Pero no sabía qué elegir, así que busqué a uno de mis profesores con quien tuve una excelente relación y le pedí un consejo para mi dilema.

“Si no tuvieras que trabajar por dinero. ¿Qué harías?”, me preguntó. Su cuestionamiento me tomó por sorpresa y al ver mi duda me dijo que no lo pensara tanto, que soltara lo primero que se me había venido a la cabeza. Yo le respondí que iría a lugares a atender a la gente y ayudarla. Esa respuesta tan sencilla me hizo darme cuenta que lo que me apasiona en la vida es ayudar a las personas, lo cual podía hacer con muchísimas carreras, pero la medicina me encantaba y fue mi elección, pensaba que en el futuro podría hacer un poco más de investigación para no quedarme con la espinita de la farmacéutica clavada.

Si no tú no sabes cuál es tu pasión, lo primero que tienes que hacer es estar consciente de que quizá no encuentres la respuesta en días, semanas o meses, incluso podrías tardar años, todo depende de lo avanzado que estés en tus ideas. Cuestiónate cómo te ves en cinco o seis años, eso comenzará a trazar un camino. Respuestas como “no quiero trabajar en una oficina”, “quiero ser mi propio jefe”, “me veo con una negocio”, etc, son fundamentales para guiarte hacía tu verdadera pasión. También debes preguntarte para qué eres bueno, en qué eres mejor que los demás o en qué sobresales, si tú no puedes responderla por ti mismo, recuerda algunos elogios que hayas recibido y en qué momento te los dieron, esto podría ser de gran ayuda.

No te desesperes en encontrar tu pasión, tómate tu tiempo para analizar bien tu situación y el tiempo se encargará de ponerte en tu lugar, quizá tardará más de lo que desearías, pero al final encontrarás tu camino. Pero recuerda que debes trabajar y luchar por lo que deseas, nada te caerá del cielo. ¡Ánimo!

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