April 27, 2017

Hace dos semanas, mi esposa y yo dejamos México por dos meses para dirigirnos hacia Ucrania, donde vive mi familia política y donde he de dar unas platicas en la Universidad de Kiev acerca del fenómeno de Donald Trump y aquello que posiblemente ha de acontecer durante su administración.

Esta vez, fue la primera vez que hicimos un viaje sin descanso, desde México hasta la pequeña ciudad de Volochisk, en la Ucrania rural, donde nos encontramos en este momento, un viaje que a decir verdad se me hizo eterno, ya que salimos el domingo de México y llegamos hasta el miércoles a nuestro destino.

Tomamos un avión de Volaris de México a Nueva York, un vuelo de 4 horas y media, para después pasar 7 horas en el aeropuerto neoyorquino y, subsecuentemente, tomar otro vuelo de 8 horas, hasta llegar a la ciudad alemana de Múnich, donde pasamos 4 horas y media en el aeropuerto, para después tomar otro vuelo de cuatro horas hacia Kiev, la capital de Ucrania.

Una vez en Kiev, tuvimos que esperar cuatro horas para que saliera el tren que nos llevaría a donde estamos ahora, un transcurso de siete horas, casi equivalente al tiempo que nos tomó volar de Nueva York a Múnich.

Al llegar a la estación de tren de Volochisk, tomamos un taxi para llegar aquí, donde llegué directo a la cama a dormir, o al menos eso era lo que quería, aunque no me fue posible dormir las horas que quería, debido a que el horario aquí esta adelantado ocho horas a nuestro horario mexicano.

Debo decir que me tomó casi una semana y media para acostumbrarme al horario y para perder la fatiga crónica del viaje, un viaje que sospecho que no le es natural al organismo humano, ya que verdaderamente este se desconfigura  por completo y reconfigurarlo es una ciencia.

No obstante, una vez que uno ya se acostumbra a estas modificaciones y se vuelve a configurar, entonces entra este extraño sentido de emoción de estar en un lugar sumamente lejano tan distinto a occidente, donde se siente la influencia de oriente fuertemente en todo lo que conforma la vida aquí.

Esto no es una suposición mía, sino un hecho, ya que todos los pueblos eslavos, sobre todo los de habla rusa como aquí, tienen mucho más en común con Asia que con Europa, algo que no es de sorprenderse, ya que todo este territorio estuvo bajo el control de los Mongoles por mucho tiempo y en casi mil años de guerra con los turcos, quienes han invadido esta tierra varias veces, aunque sin éxito alguno, ya que los guerreros en esta parte del mundo son probablemente los más feroces en el planeta.

Algo que hace a este lugar único es las miles de catedrales ortodoxas que se encuentran distribuidas a través de todo el territorio, cuyos domos de oro en forma de cebolla son un panorama verdaderamente majestuoso, particularmente en los largos meses de invierno, donde se alcanzan los 30 o 35  grados bajo cero, pudiendo llegar a veces a los 40, un invierno que hace brillar las cúpulas de las catedrales de una manera pintoresca, similares a un viejo cuento de hadas.

April 17, 2017

El día de ayer fuimos a un establecimiento de préstamos online para recopilar información para una revista financiera, que se dedica a escribir artículos donde se aconseja al empresario mexicano sobre las mejores opciones en el sector financiero que se pueden tomar al enfrentar diferentes situaciones, explicando de una manera simple soluciones a problemas comunes que todo empresario se enfrenta.

Al salir de ahí, mientras íbamos hacia el coche, pasamos enfrente de un dojo de karate muy interesante, ya que tenían en una vitrina una armadura samurái, alumbrada con una tenue luz roja, algo que le daba un aire extraño de vitalidad y veracidad.

El compañero con quien iba se impresionó mucho con aquella armadura y me dijo que siempre le habían interesado mucho los ninjas desde muy pequeño, haciendo esa confusión que algunas personas pueden tener en algunas ocasiones, ya que en nuestra parte del mundo no se nos enseña mucho en esta materia.

Las diferencias entre los ninjas y los samurái son muy grandes; sin embargo, tienen también algunas similitudes, por lo que puede suceder que las personas los confundamos tan fácilmente.

Ambos guerreros son castas marciales provenientes del Japón, a quienes se les empleaba para cumplir misiones, generalmente en nombre del emperador o del Shogunato, a quienes se obedecía ciegamente; sin embargo, el propósito y las tácticas de ambas castas guerreras eran muy distintos, aunque en ocasiones podían participar en la misma misión.

Los samurái era una clase guerrera de élite en los ejércitos del emperador, conformada siempre de nobles y cuya identidad personal era conocida por toda la corte y el pueblo, debido a que eran ellos quienes por lo general salvaban el día en el campo de batalla y por ende la seguridad del emperador, a quien se le veía como un verdadero Dios.

Los samurái, en sus orígenes, tenían tácticas muy parecidas a las que utilizaban las tropas de los ejércitos de Gengis–Kan,  basadas en la revolucionaria caballería de arqueros, quienes cabalgaban de frente hacia una posición, para descargar un mar de flechas hacia el perímetro defensor del ejército opuesto e inmediatamente retirarse como el viento, para regresar de nuevo tres o cuatro veces y repetir lo mismo, y adelgazar o acabar con las líneas enemigas.

Durante el primer siglo de implementación de estas tácticas, los samurái no utilizaban ningún tipo de armadura, debido a que ésta no era necesaria ni adecuada para las técnicas aerodinámicas que utilizaban; sin embargo, al pasar el tiempo y al ganar estatus, los samurái se hicieron de armaduras fabricadas por ellos mismos, convirtiéndose éstas en un trabajo manual invaluable.

Los guerreros ninja tenían una función muy diferente, una que nunca se llevaba a cabo en la luz del campo de batalla, sino en las sombras del secreto, cuya identidad personal de los efectivos nunca era revelada, ni siquiera al mismo emperador.

Los ninjas recibían órdenes secretas, generalmente de asesinato a un gran enemigo o a toda su corte, siempre operando en noches sin luna, donde la obscuridad fuera más espesa.

Es muy lamentable escuchar que un porcentaje significativo de las personas que padecen diabetes y presentaron problemas de úlceras en los pies terminan con una amputación.

En este tipo de problemas, la atención preventiva es crucial.

El administrar estrechamente la glucosa en la sangre es la mayor clave, ya que las probabilidades de sufrir complicaciones con una diabetes siguen siendo bajas cuando el nivel de azúcar en la sangre es estable.

El visitar una clínica del pie diabético ante cualquier eventualidad puede hacer la diferencia de solo tratar una herida o el perder un miembro.

Para ello, existen medidas para prevenir problemas del pie diabético, como por ejemplo:

  • Lavarse los pies todos los días
  • Mantener las uñas de los pies adecuadamente recortadas, pero no demasiado cortas
  • Mantener los pies secos e hidratados
  • Cambiar calcetines con frecuencia
  • Visitar un podólogo para eliminar callos
  • Usar zapatos apropiados

Sin embargo, las úlceras en el pie pueden regresar después de haber sido tratadas.

El tejido de la cicatriz puede infectarse si el área se agrava nuevamente, por lo que tu médico puede recomendar que uses zapatos para diabéticos, para prevenir que las úlceras regresen.

Por lo que si comienzas a ver la carne ennegrecida alrededor de un área de entumecimiento, consulta a tu médico de inmediato para buscar tratamiento ante una úlcera de pie infectada.

Si no se tratan, las úlceras pueden causar abscesos y propagarse a otras áreas de los pies y las piernas.

En este punto, a menudo las úlceras sólo pueden ser tratadas mediante cirugía, amputación o reemplazo de piel perdida por sustitutos sintéticos de la piel.

Cuando se detecta a tiempo, las úlceras en los pies son tratables.

Consulta a un médico de inmediato si desarrollas una úlcera en el pie, ya que la probabilidad de infección aumenta cuanto más se espera.

Solo ten presente que las infecciones intratables pueden requerir amputaciones.

Mientras que las úlceras sanan, habrá que seguir tu plan de tratamiento. Las úlceras del pie diabético pueden tomar varias semanas para curar, en especial si tu nivel de azúcar en la sangre es alto y si se aplica presión constante e la úlcera.

Permanecer con una dieta estricta y con una presión de descarga de tus pies es la forma más eficaz para permitir que tus úlceras en el pie sanen.

Una vez que una úlcera se haya curado, el cuidado preventivo constante te ayudará a evitar que una úlcera regrese.